Cinco minutos no parece mucho tiempo, pero si te lo pasas esperando a que tu ordenador cargue el escritorio, puede ser mortal.

Sigue leyendo y descubre cómo mejorar el rendimiento de tu ordenador.

Nota: Las recomendaciones de esta guía para mejorar el rendimiento de tu ordenador están pensadas para sistemas operativos Windows. Si usas Linux o Mac OS y tu ordenador va lento, pregunta cómo mejorar su rendimiento en los foros.

Tenemos que ser realistas, un ordenador de 7 años ya es muy viejecito, y no se le puede mejorar mucho el rendimiento, así que como principio, propongo un pequeño análisis de tu ordenador: ¿es relativamente moderno o no?

Para saberlo, basta con ver un par de cosas:

  1. Procesador: Recomendamos procesadores Intel. Debes saber que ya se venden procesadores de 4 núcleos, así que conviene que si tienes un Pentium 3 o inferior actualices de inmediato a un Core 2 Duo.
  2. Memoria RAM: Windows XP puede funcionar con 64MB de RAM, pero el rendimiento mejorará muchísimo aumentando la RAM hasta 512MB, mejor si se actualiza a 1GB y magnífico si se puede aumentar a 2GB.
  3. Tarjeta gráfica: Muchos de los programas que se usan a menudo requieren una tarjeta gráfica medianamente buena. Recomendamos una tarjeta gráfica de marca nVidia, de por los menos 128MB de vídeo independiente.

Pero, dejando de lado el Hardware, entremos en el mundo del Software.

Antes de nada, miremos los programas que tenemos instalados.

Aunque parezca mentira tener muchos programas instalados no es bueno para el rendimiento. Lo mejor es desinstalar por completo los programas que no usemos y las demos/versiones de prueba.

Está claro que no hay que eliminar todos los programas, pero hay muchos que se inician al poner un CD en el lector o al iniciar Windows, programas que por lo general no tienen utilidad alguna, así que ¿por qué no eliminarlos?

¡¡Por supuesto, todos aquellos programas que se usen, que se queden como están!!

Ahora, veamos que arranca junto a nuestro Windows: ves a Inicio -> Ejecutar y escribe en el cuadro msconfig. En esta ventana podremos desactivar programas que se inician junto a nuestro Windows.
Vayamos a la pestaña de Servicios. En esta pestaña se muestran los programas que se inician de forma automática.

Analicemos la lista. En ella encontraremos tres tipos de programa: imprescindible, útil e inútil.
Esta distinción la haremos de forma manual. Veamos, los drivers de la tarjeta gráfica… imprescindibles, el antivirus… imprescindible, ese calendario tan chulo… útil, ¡oh! ese programa busca actualizaciones para mi Adobe Reader… puedo buscarlas manualmente, así que inútil.

Por supuesto, esto es personal, puede que para algunos el actualizador de Adobe Reader sea más útil que el calendario, en mi caso es al contrario.

Para quitar programas de autoarranque (es decir, no iniciarlos al arrancar) basta con desmarcar la casilla que hay a su izquierda.
Tras darle a Aceptar, reiniciamos y veremos el cambio: en teoría debería arrancar más deprisa.
¿No te han gustado los cambios? Tranquilo, vuelve a ir a la pestaña de Inicio y marca de nuevo la casilla para que se inicien.

Una vez limpio el disco duro de basura, pasamos a vaciar la Papelera de Reciclaje.

Una vez acabada la limpieza, pasaremos a desfragmentar el disco duro. Windows incluye un desfragmentador aunque el de Windows Vista es pésimo que nos desfragmentará el disco duro.

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